Asesinar

Las garrapatas
Son diminutas cuando están hambrientas,
pero están seguras.
No son fáciles de encontrar.

Es imperceptible el demonio que las posee,
pero sufren de hambre,
hambre de sangre.

Crecen,
porque las garrapatas
no pueden saciar el hambre de sangre,
y crecen para estar sanas.

Las garrapatas sanas y bien alimentadas
son fáciles de encontrar y de asesinar.
Transmiten más enfermedades,
fáciles de encontrar y de asesinar.

Pero, para no dejar rastro, es mejor
matarlas cuando aún están hambrientas.